De cómo nació y creció Cosmopelotas
Sí, nenes, ya es hora de que os cuente como ha surgido todo esto. La verdad es que no tiene ningún interés, lo sé, pero al menos Mister 0 y yo nos sentiremos más felices así.
Cosmopelotas es una nueva creación del infausto Colectivo Somos Kromosomos, conocido por sus metidas de pata y su mala suerte congénita.
Como algunos sabéis, a nosotros la radio nos corre por las venas, pero una cosa es llevarla en sangre y otra hacer un programa. Así nos ha ido saliendo lo que nos ha ido saliendo año tras año desde el 95.
Al principio en nuestro primer programa, "Somos Kromosomos", hacíamos una cosa híbrida: metíamos cortes de telebasura, pinchábamos canciones horteras (que ahora resulta que está de moda para los mismos que entonces nos miraban mal y se apartaban de nuestro lado) e intentábamos hacer algún -primerizo- sketch humoristíco. Además empezamos a buscar y rebuscar en la prensa para confeccionar una sección de noticias curiosas.
Todo muy divertido en aquel momento, por lo menos a la hora de preparar los programas. Pero luego en antena la basura se olía a kilómetros. Lo más gracioso es que el programa llego a emitirse en una radio comercial (es decir, de las serias) durante cierto tiempo...
Es curioso, porque este formato ahora es un estandar en la radio y está machacado y machacado hasta la saciedad... las canciones horterillas, tardofranquistas o de dibus setenteros son lo que más pega en los bares de moda y en los programas "cachondos" y no hay magacine que no incluya sus noticias curiosas.
Más tarde se nos fue la pinza y montamos "Los Radioparlanchines", dinamitando Radio Enlace -donde pusimos a la plana mayor de la emisora en un brete, dudando entre darnos la patada en el trasero o no-. Cada miembro del programa tenía su rol y si hacía falta arrastrar a la puta madre de quien fuera por el suelo, lo hacíamos. El programa no tenía un guión concreto y era bastante anárquico aunque no abandonamos la tele, las canciones cutres y las noticias curiosas. Paradójicamente, fue el programa que más repercusión ha tenido hasta la fecha a pesar del caos reinante. E incluso, -y aseguramos que no es un delirio de grandeza, tenemos las pruebas- se nos copiaba desde algunas teles y radios locales.
Pero con el tiempo la cosa se fue aflojando, el programa se frivolizó y acabó convertido en una especie de "A tu lado" (puag) radiofónico hecho por amateurs... y aun así con todo, había momentos entretenidillos...
Pero... si ya decíamos que la fórmula estaba quemada, seis años después se ha carbonizado. Dé usted una patada a su radio o televisor y aparecerán tropecientos programas como éste con mejor o peor factura, con los mismos comentarios, con colaboradores y presentadores en parecida actitud. Será la invansión de la caspa o el friqui-bussiness, who knows, pero ahí fuera están las evidencias.
Esto, y motivos personales, me indujeron a abandonar la nave en el 2004 dedicándome sólo a la web de Kromosomos; eso sí, de vez en cuando y sin agobios.
Mientras tanto, Los Radioparlanchines siguieron en antena perdiendo fuelle poco a poco, hasta su lastimera muerte...
Ya... era una pena dejar las ondas y renunciar. Bueno, a lo mejor para algunos oyentes hubiera resultado un alivio librarse de estos pelmazos... pero no os hemos dado ese gustazo ¡ja!
Personalmente tenía unas ganas locas de volver a hacer radio, pero con algo diferente: retomar la ficción, los guiones, incluso usar post-producción, efectos... y alejarme de la caspa tonta, del friquismo pajero, de la telebasura mainstream, de noticias curiosas y cortes de Crónicas Marcianas y Gran Hermano.
Así que como junto a Mister 0 llevaba casi un año elucubrando una cosa distinta, nos lanzamos sin red en Radio Enlace. A ver qué salía. Fichamos a Miss Cosenos, pero las sectas satánicas nos la robaron al poco de empezar. No importa. Ahí seguimos en compañía de Miss Mamente, una colaboradora que deja el listón a la altura de un baloncestista.
Cosmopelotas es una tontería ñoña, llena de historias que son fruto de mentes enfermas. Intentamos hacer una nueva lectura de la tele -hasta que nos copien- rebuscando entre el dial catódico y rebuscando más todavía en el archivo musical, con cosas inauditas y otras bazofias casi inaudibles.
Es posible que les parezca tonto y memo pero nos da igual. Es nuestro hijo y le queremos.
Cosmopelotas es una nueva creación del infausto Colectivo Somos Kromosomos, conocido por sus metidas de pata y su mala suerte congénita.Como algunos sabéis, a nosotros la radio nos corre por las venas, pero una cosa es llevarla en sangre y otra hacer un programa. Así nos ha ido saliendo lo que nos ha ido saliendo año tras año desde el 95.
Al principio en nuestro primer programa, "Somos Kromosomos", hacíamos una cosa híbrida: metíamos cortes de telebasura, pinchábamos canciones horteras (que ahora resulta que está de moda para los mismos que entonces nos miraban mal y se apartaban de nuestro lado) e intentábamos hacer algún -primerizo- sketch humoristíco. Además empezamos a buscar y rebuscar en la prensa para confeccionar una sección de noticias curiosas.
Todo muy divertido en aquel momento, por lo menos a la hora de preparar los programas. Pero luego en antena la basura se olía a kilómetros. Lo más gracioso es que el programa llego a emitirse en una radio comercial (es decir, de las serias) durante cierto tiempo...
Es curioso, porque este formato ahora es un estandar en la radio y está machacado y machacado hasta la saciedad... las canciones horterillas, tardofranquistas o de dibus setenteros son lo que más pega en los bares de moda y en los programas "cachondos" y no hay magacine que no incluya sus noticias curiosas.
Más tarde se nos fue la pinza y montamos "Los Radioparlanchines", dinamitando Radio Enlace -donde pusimos a la plana mayor de la emisora en un brete, dudando entre darnos la patada en el trasero o no-. Cada miembro del programa tenía su rol y si hacía falta arrastrar a la puta madre de quien fuera por el suelo, lo hacíamos. El programa no tenía un guión concreto y era bastante anárquico aunque no abandonamos la tele, las canciones cutres y las noticias curiosas. Paradójicamente, fue el programa que más repercusión ha tenido hasta la fecha a pesar del caos reinante. E incluso, -y aseguramos que no es un delirio de grandeza, tenemos las pruebas- se nos copiaba desde algunas teles y radios locales.
Pero con el tiempo la cosa se fue aflojando, el programa se frivolizó y acabó convertido en una especie de "A tu lado" (puag) radiofónico hecho por amateurs... y aun así con todo, había momentos entretenidillos...
Pero... si ya decíamos que la fórmula estaba quemada, seis años después se ha carbonizado. Dé usted una patada a su radio o televisor y aparecerán tropecientos programas como éste con mejor o peor factura, con los mismos comentarios, con colaboradores y presentadores en parecida actitud. Será la invansión de la caspa o el friqui-bussiness, who knows, pero ahí fuera están las evidencias.
Esto, y motivos personales, me indujeron a abandonar la nave en el 2004 dedicándome sólo a la web de Kromosomos; eso sí, de vez en cuando y sin agobios.
Mientras tanto, Los Radioparlanchines siguieron en antena perdiendo fuelle poco a poco, hasta su lastimera muerte...
Ya... era una pena dejar las ondas y renunciar. Bueno, a lo mejor para algunos oyentes hubiera resultado un alivio librarse de estos pelmazos... pero no os hemos dado ese gustazo ¡ja!
Personalmente tenía unas ganas locas de volver a hacer radio, pero con algo diferente: retomar la ficción, los guiones, incluso usar post-producción, efectos... y alejarme de la caspa tonta, del friquismo pajero, de la telebasura mainstream, de noticias curiosas y cortes de Crónicas Marcianas y Gran Hermano.
Así que como junto a Mister 0 llevaba casi un año elucubrando una cosa distinta, nos lanzamos sin red en Radio Enlace. A ver qué salía. Fichamos a Miss Cosenos, pero las sectas satánicas nos la robaron al poco de empezar. No importa. Ahí seguimos en compañía de Miss Mamente, una colaboradora que deja el listón a la altura de un baloncestista.
Cosmopelotas es una tontería ñoña, llena de historias que son fruto de mentes enfermas. Intentamos hacer una nueva lectura de la tele -hasta que nos copien- rebuscando entre el dial catódico y rebuscando más todavía en el archivo musical, con cosas inauditas y otras bazofias casi inaudibles.
Es posible que les parezca tonto y memo pero nos da igual. Es nuestro hijo y le queremos.


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